Seguro que más de uno se ha planteado alguna vez esta pregunta: La respuesta en principio es sencilla: Porque Cines Zoco Majadahonda representa un modelo distinto al de las Salas convencionales, como demuestran los fines culturales y sociales que constan en nuestros estatutos. Y eso, que es nuestra fortaleza, nos convierte, al mismo tiempo, en más vulnerables.

En el quinto año de su andadura, Cines Zoco Majadahonda se ha consolidado. Es una realidad conocida en todo el sector cinematográfico nacional como uno de los modelos de gestión independiente y responsable de unos cines que estaban abocados a su desaparición.

Pero no podemos morir de éxito. Los SOCIOS siguen siendo imprescindible para que continuar adelante: Son la base económica de lo que hacemos. Sin socios, no habría Cines Zoco Majadahonda. Cuando se reabrieron alcanzamos los 1.400. Con el paso del tiempo, el número ha bajado hasta 975. Tal vez muchos creen que ya no hacen falta porque los cines tienen asegurado el futuro. Y no es verdad. Sin socios su continuidad peligraría,  en momentos de baja afluencia de público, como es el verano y porque la fuente tradicional de ingresos del sector que es la publicidad, está limitada por decisión de la Asamblea de socios.

En nuestro proyecto apostamos por las iniciativas culturales y sociales, aún siendo algunas de rentabilidad limitada, como son los pases educativos; eventos con fundaciones y asociaciones (Fundación Quinta para personas con autismo y Pórtico de la Cultura). Proyecciones de Zoc-Ópera, cursos de música; proyecciones VO; pases gratuitos para niños en las fiestas de Majadahonda; charlas sobre literatura; presentaciones de libros, documentales de arte, cine clásico, preestrenos gratuitos para socios y,nuestro emblemático Directores en el Zoco.

Sin las cuotas de los SOCIOS, que permiten mantener toda esta actividad, la existencia  misma de  unos cines en el corazón de Majadahonda, se vería comprometida, tanto para los socios como para el público en general. Estas cuotas nos hacen libre para desarrollar el proyecto que, entre todos hemos elegido, al margen de presiones puramente económicas.

El término “cuota” produce cierto rechazo porque supone un gasto anual. Sin embargo, sirve no sólo para ver películas a menor precio, sino para tener un cine de todos. Sirve para que, cuando te sientes en una Sala, puedas pensar que este espacio es un poco tuyo.

SI QUIERES QUE ESTE CINE SIGA DANDO LUZ, HAZTE SOCIO