El pasado 21 de noviembre nos visitó Adán Aliaga, codirector de El cuarto reino. El reino de los plásticos.  El evento fue presentado por Sandra Ruesga.  

Este documental fue premiado en la 28 Edición del Festival de Cine de Madrid, organizado por la Plataforma de Nuevos Realizadores, con varios premios. En la gala de clausura que se celebró en Sala Berlanga de Madrid, el pasado 20 de octubre, El cuarto reino, de Adán Aliaga y Álex Lora fue el gran triunfador, con cuatro galardones: Mejor Largometraje Nacional, Premio de la Crítica al Mejor Largometraje Nacional, a la Mejor Fotografía de Largometraje Nacional y a la Mejor Interpretación de Largometraje Nacional. El Premio de la Critica al Mejor Largometraje Nacional está patrocinado por Cines Zoco Majadahonda y el galardón fue entregado por Susana de la Mata, en representación de Cines Zoco.

The Fourth Kingdom, título original, retrata la cotidianidad de un centro de recolección y reciclaje de latas en un barrio de Nueva York. A través de René, un trabajador ilegal procedente de México, y las relaciones que establece con sus semejantes, exploramos la mentira del Sueño Americano. Ante la decepción, la escapatoria suele ser el alcohol, pero René también descubre la belleza y el arte en el mundo que le rodea.

La película de Àlex Lora y Adán Aliaga, nacida de un cortometraje de 2018, es un delicado retablo sobre la vida en el centro de reciclaje de Brooklyn Sure We Can, juego de palabras con la doble acepción en inglés de la palabra can (sustantivo lata o verbo poder). Allí, esta organización sin ánimo de lucro comandada por la monja española Ana Martínez de Luco cumple también una doble misión: reciclar los plásticos y envases que por unos centavos traen los llamados canners y de paso rehabilitar a un grupo de inmigrantes sin techo y, en muchos casos, adictos. Situada en el epicentro de la vida hipster de Nueva York, esta solidaria planta de reciclaje material y espiritual, absorbe cada día las montañas de plástico, vidrio y latas de un vecindario que, por mucho activista climático que tenga en su censo, es incapaz de revertir la letal cadena de consumo que inunda su barrio y el planeta. A través de René, un inmigrante mexicano alcohólico, y de sus existenciales colegas obsesionados con ovnis y estrellas, la película está más cerca de la tierna chatarra de Wall.e, obra total de Pixar con la crisis ambiental de fondo, que de un documental de Al Gore cargado de mensajes apocalípticos (Elsa Fernández Santos – El País).

En el coloquio el director nos contó como descubrió en Nueva York este centro de reciclaje, siguiendo a unos ciudadanos chinos a los que veían recoger latas por las calles de Nueva York. Un día decidieron seguir a uno de ellos y entraron en contacto con Ana Martínez que les conto cómo funcionaba el Sure We Can y ellos mismos estuvieron un tiempo trabajando allí voluntariamente. Luego rodaron el corto y más tarde afrontaron el documental y durante él rodaje descubrieron, entre otras cosas, las grandes dotes de actor de René. Desde entonces siguen en contacto tanto con René como con Ana Martínez, que ya son como de su familia.

El director nos dejó el siguiente mensaje:

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