El jueves 3 de octubre, en Directores en el Zoco, Alfonso Cortés-Cavanillas y Juanjo López, de la productora La Caña Brothers, presentaron SORDO, su segunda película, estrenada en cines el mes pasado. El evento lo organizamos a propuesta de nuestro Socio Javier Carrillo que contactó con la productora. Javier hizo la presentación del evento y de los invitados.  

La película se desarrolla en 1944, unos años después de acabada la Guerra Civil Española, pero donde muchos maquis siguen escondidos combatiendo al franquismo. Uno de ellos es Anselmo, que se queda sordo tras una acción de sabotaje dentro de la llamada “Operación Reconquista”. Escondido por los montes acorralado por el ejército dirigido por el Capitán Bosch y acosado por la mercenaria Darya Sergéevich, el silencio de su sordera será su acompañante y su espejo, pero sobre todo su enemigo.

La película tiene una gran factura técnica, con un sonido y una fotografía sobresalientes y una banda sonora muy potente y retrata la postguerra española como si se tratara de un western. El director se atreve a convocar a la caballería, a los forajidos y a las mujeres sin alma en la geografía cruel y reconocible de una historia por fuerza inacabable. Sordo se ve con pasión durante todo su metraje, entrando de lleno en un tipo de cine de género donde los aspectos políticos solo están en un segundo plano.

Basada en el comic original de David Muñoz y Rayco Pulido publicado en 2008, los realizadores lo convierten en un spaguetti western de corte crepuscular (el director confiesa su admiración por Sergio Leone, pero sobre todo por Sam Peckinpah).

Con un excelente trabajo interpretativo por parte de Asier Etxeandia, Marián Álvarez, Imanol Arias, Hugo Silva, Aitor Luna y Ruth Díaz. La película genera controversia en su segunda parte con la aparición de la mercenaria rusa, lo que da lugar a una serie de escenas impactantes y en algún caso difíciles de asumir, incluso dentro de los parámetros de género en los que se mueve la producción. Pero a pesar de ello persiste el exquisito cuidado de la imagen y, lo mejor, tampoco acaba con la metáfora final, con un país sordo y ciego ante lo que tenía delante de sus ojos.

Como comentaron el director y el productor durante el coloquio, al construir la historia tuvieron una constante: se debía reflejar el miedo y la supervivencia de su protagonista, resaltando que una parte muy importante dentro de la narración es lo que transmite más allá de lo que dice, y así el personaje puede llegar a expresar más que con palabras.

Con esta película han querido abrir nuevos caminos, arriesgando un poco en su realización, para que el público tenga otros tipos de cine donde elegir.

Los invitados nos contaron como en 2010 crearon La Caña Brothers, en plena crisis, lo cual, de alguna manera, les reforzó. Lo empezaron seis personas y actualmente son más de cien en el equipo, y con un gran ambiente de trabajo. Sus raíces están en el primer Canal+, donde aprendieron a ser autosuficientes, a hacer un poco de todo, e intentan mantener esta filosofía: “Son gente muy sana que hace lo que le gusta. La Caña Brothers es contar historias.”

Al finalizar el coloquio los invitados nos dejaron el siguiente mensaje:
 

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