El pasado 13 de junio proyectamos en Cines Zoco el documental Tigernut, la patria de las mujeres íntegras y contamos con la presencia de Eva Fernández Rangel (guionista) y María Noel Márquez (Coordinadora de la Cooperativa Mousso Faso de Comercio Justo). El evento fue propuesto por una de nuestras socias: María Luisa Fidalgo.

Hace más de un siglo, Lumière consiguió dotar de movimiento a la imagen. La famosa salida de la fábrica retrataba la sociedad del momento. Atrás quedaban nuestros retratos en las cuevas, la búsqueda estática del movimiento y la representación de nuestra cotidianeidad y alimento en las paredes.

En los inicios del cinematógrafo las principales premisas de una escasa cinematografía ofrecían al espectador la posibilidad de descubrir y disfrutar de unas vistas que la gran mayoría de habitantes no podrían permitirse en toda su vida y la posibilidad de evadirse de su mundo. La ciencia-ficción y la representación de la realidad se impusieron como los primeros géneros cinematográficos.

Con el mismo espíritu de los primeros cineastas, Andoni Monforte, artesano de la horchata, y ahora, director y guionista forzoso de Tigernut, la patria de las mujeres íntegras decide viajar a África con un único objetivo: continuar la investigación que inició en su Valencia natal en la que descubrió indicios de una trama sobre una empresa exportadora de chufa que vendía y comercializaba chufa africana como si fuese valenciana. Sello de calidad incluido. El espíritu de Andoni es especialmente valiente ya que no tenía la menor idea de operar una cámara, de grabar el sonido de las entrevistas, de las claves de un guion de cine, mucho menos de las virtudes de la edición y montaje.

La habilidad que sí tiene Andoni es la pasión por mostrar al espectador el resultado de su viaje. Me gustaría pensar que fuese cual fuese. Como si se tratase de un making-of de un capítulo de Salvados, mucho le debe Andoni al formato televisivo. Andoni nos muestra su investigación en África, qué pasos sigue, con quién habla, cómo es capaz de ganarse la confianza de las familias africanas que han sido engañadas por un hombre blanco, conocido coloquialmente como El rey de la chufa, por el que han condenado a toda la raza blanca. Un hombre blanco capaz de organizar la visita de la mismísima vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega a sus almacenes en Mali. Un hombre blanco que aparece, por sorpresa del entrevistador y mayor asombro de su hijo -ahora gerente de la empresa del rey de la chufa-, en una entrevista pactada por ambas partes que no tiene desperdicio alguno.

Casi dos años después de su estreno, Tigernut, la patria de las mujeres íntegras lleva aproximadamente dos años de recorrido por festivales. Ha participado en más de 30, obtenido varios premios y, más importante, ha conseguido generar un movimiento por la rehabilitación y reacondicionamiento de la pequeña industria de la chufa de Mali que sobrevive gracias a la colaboración con la Asociación Mousso Faso. Los pueblos pobres que fueron saqueados por el hombre blanco disponen ahora de escuelas en las que los niños podrán estudiar y buscar una oportunidad que pueda sacarles de un futuro insalvable mientras se reactiva el cultivo y venta de la chufa bajo una asociación de agricultores que podrán cultivar la chufa bajo la denominación y requisitos del comercio justo. Poca cosa para un documental amateur, ¿qué pensaría actualmente Lumière de su invento?

Crítica de Jaime Martínez.

Vídeo con el mensaje de las invitadas:

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