El pasado 25 de noviembre nos visitó en el Zoco el director Benito Zambrano con Intemperie. La película había sido estrenada tres días antes y continua actualmente en nuestra cartelera. El director mantuvo un apasionante coloquio con nuestros espectadores que quedaron encantados después de hora y media de charla.

En Intemperie un niño que ha escapado de su pueblo escucha los gritos de los hombres que le buscan. Lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente del infierno del que huye. Ante el acecho de sus perseguidores al servicio del capataz del pueblo, sus pasos se cruzarán con los de un pastor que le ofrece protección y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos.

 

Benito Zambrano se adentra en las luces y sombras de la posguerra española. Su película viaja hasta aquellos años con la adaptación de la exitosa primera novela de Jesús Carrasco publicada en 2013.

“Es un viaje de la oscuridad a la luz. Un camino que parte de lo más despreciable a lo más hermoso", nos cuenta el director. Su cuarto largometraje está protagonizada por Luis Tosar, Luis Callejo, Vicente Romero, Manolo Caro, Kándido Uranga y el joven Jaime López. Y es una conmovedora historia que narra la huida de un niño a través de un país gobernado por la violencia y castigado por la miseria material y moral de la época, en el que tratan de prevalecer la amistad, la solidaridad y la compasión.

Confiesa Zambrano que el filme se empapa de referencias del western con mucho de Delibes y Los santos inocentes. “Al fin y al cabo, el gran género del mundo rural es el western”. Un mundo al que rinde homenaje en esta película que además dedica “a todos los que enseñan a perdonar”. "Mis héroes son todos aquellos que trabajan para ayudar a los demás, intentando buscar un mundo mejor. Quienes entregan parte de su vida de manera desinteresada. Gente que busca el diálogo y que tratan de evitar que el odio se alimente más".

El director de Solas sigue apelando a la emoción en su trabajo y apunta: “El sentimiento te lleva al pensamiento. Por eso para mí es más importante conmover, porque es un ejercicio que te lleva a la reflexión interior”. Una máxima que vuelve a demostrar en Intemperie, en la que “la forma poética de las imágenes” se elevan sobre la historia que muestra.

El director se muestra encantado de presentar su película y hacer coloquios con el público. Y relató que el guion le llegó escrito por Daniel y Pablo Remón y que él le dio el toque final. Tuvo muy poco tiempo para poner en marcha el proyecto, solo tres meses antes del rodaje. Afortunadamente tuvo detrás un gran equipo y se acertó plenamente con la elección de los actores.

Rodada en el altiplano granadino (en los alrededores de Huescar y Puebla de Don Fadrique), una tierra árida, un desierto, un secarral, paisaje determinante tanto en la novela como en la película. Señaló que el rodaje fue complicado por el calor, se rodó en pleno mes de agosto, y por hacerlo con tres grandes dificultades: rodar con niños, con animales y con coches de época. Más problemas le dieron estos dos últimos que los niños, ya que destaca que Jaime López es un actor maravilloso, con el que fue muy fácil trabajar.

Para finalizar señaló que es la primera vez que encadena dos rodajes, estando actualmente con Pan de limón con semillas de amapola, adaptación de la novela de Cristina Campos, una historia de mujeres, en contraposición con la historia de hombres que es Intemperie.

El director nos dejó este maravilloso mensaje de apoyo a nuestro proyecto: https://www.youtube.com/watch?v=oYQwqPksAMo

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