Comenzamos el Ciclo Premios Goya 2021 con ADÚ, la película con más nominaciones

En este mes de febrero tan complicado, con el cine cerrado para la cartelera comercial, hemos decidido seguir organizando, los fines de semana, nuestro Directores en el Zoco con el Ciclo de los Premios Goya 2021. De esta manera queremos mantener la comunicación directa con nuestro público y hacer más llevadera la espera hasta la reapertura de los Cines Zoco.

El 5 de febrero volvieron a visitar el Zoco el director Salvador Calvo y el guionista Alejandro Hernández para presentar ADÚ, ahora ya con 13 nominaciones a los Premios Goya de este año, y ambos nominados, Salvador como mejor director y Alejandro a mejor guion original.

Excelente respuesta por parte de nuestros socios y espectadores para la proyección de ADÚ, muchos de ellos para verla por segunda vez y comprobar cómo se perciben tantas cosas nuevas en la película y se aprecian mejor las virtudes de la dirección (Salvador Calvo), del guion (Alejandro Hernández), de la fotografía (Sergi Vilanova) o de la música (Roque Baños) o para poder recrearse en las grandes interpretaciones de los actores profesionales (Luis Tosar, Anna Castillo, Álvaro Cervantes…) y en las sorprendentes actuaciones de los actores africanos: Moustapha Oumarou (Adú), Adam Nourou (Massar) y Zayiddiya Dissou (Alika).
La película está planteada como un tríptico sobre la emigración y en ella se entrecruzan tres historias: la de Adú, un niño de seis años que huye desde Camerún a España junto a su hermana primero y a un adolescente somalí después; la de un español que trabaja en una reserva de elefantes y que se reencuentra en África con los problemas de su hija que le va a visitar; y por último la de un guardia civil que trabaja en Melilla y que se ve implicado en la muerte accidental de un refugiado congoleño que intentaba saltar la valla. Tres relatos unidos por un tema central, en los que ninguno de sus protagonistas sabe que sus destinos están condenados a cruzarse y que sus vidas ya no volverán a ser las mismas.  
De las tres historias, la que vertebra la película es la más difícil y la más lograda, la del niño Adú. La ambientación y los tres jóvenes que la interpretan funcionan tan bien que lo demás parece accesorio. Aun así, las historias del padre y de la hija a la que dan vida Luis Tosar y Anna Castillo, y la del Guardia Civil protagonizada por Álvaro Cervantes, ambas muy bien interpretadas, son un valioso contrapunto a la historia principal.

Costó arrancar el coloquio después de la proyección porque el largometraje se detiene ante una tragedia humana de tales proporciones que cuesta digerir sus casi 120 minutos. Y aprovechó el director para contar de inicio cómo surgió este proyecto, y fue durante el rodaje en Canarias de su primera película: 1898. Los últimos de Filipinas. Allí contactó con los CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), y conoció las historias del niño y del adolescente en que se inspira la película: “En esos días llegaban pateras continuamente a Canarias. Todos los días nos iba contando historias absolutamente alucinantes, espeluznantes, dramáticas y algunas apasionantes sobre los migrantes”.
Después detalló lo difícil que fue encontrar al protagonista de la película, finalmente la jefa de casting logró encontrar al niño al norte de Benín, cerca de Nigeria y como desde el principio les deslumbró su actuación y comportamiento durante el rodaje. Al niño le cambió la vida rodar la película y no quería que aquella experiencia terminara nunca. Al volver con los suyos la productora se comprometió a pagar la educación del niño y de la niña hasta la edad adulta.
También resaltó el buen comportamiento de la taquilla, la película fue estrenada el 31 de enero de 2020, unos días antes del inicio del confinamiento, y funcionó muy bien durante el mes de febrero y posteriormente en su visionado en plataformas. Ahora con las nominaciones a los Goya tiene una segunda vida en las salas y ellos apuestan porque se vea en la gran pantalla.

Alejandro Hernández, guionista de larga trayectoria, que ya obtuvo el Goya en 2014 por Todas las Mujeres junto a Mariano Barroso, comentó las estrategias que acompañan a su oficio y la dificultad de traspasar los guiones a imágenes y como durante el rodaje algunas cosas escritas se quedan en el papel.
Nos reveló que se rodaron hasta tres finales diferentes y se quedaron con el actual, descartando un happy end con Adú en el Parque de atracciones de Madrid y otro del niño viendo a su padre al llegar a España. Para él, Adú es una película que trata de ponerle cara y nombre a las cifras de las personas que buscan refugio en nuestro país.

Los espectadores impactados por la película participaron activamente en el debate y agradecieron a los invitados su generosidad y sus conocimientos cinematográficos. Al finalizar el coloquio los invitados nos dejaron este mensaje de apoyo a nuestros Cines: 

video: 
Tipo de Invitado: 
Director