El 17 de abril proyectamos en el Zoco Los Inocentes, primer largometraje del director Guillermo Benet. En el coloquio estuvo acompañado por la actriz Violeta Orgaz y por el responsable de sonido Roberto Fernández. El evento fue presentado por Gabriel Rodríguez, Presidente de la Asociación.

La película arranca cuando la policía desaloja un concierto en un centro social y un agente muere en los altercados. Una piedra le destroza el cráneo. ¿Quién tiró la piedra? ¿Quiénes lo saben? ¿Por qué callan? Esta es la historia de las personas que viven conociendo las respuestas. Es la historia de su silencio, de su cobardía y de su culpa.

El guión que firman el director y Rafa Alberola está estructurado sobre la visión múltiple –a través de los puntos de vista de seis jóvenes relacionados con el caso– de un mismo acontecimiento, pero a la vez la narración avanza y no se recrea en este elemento formal.

De este modo se va construyendo, casi con el formato de un thriller para encontrar un culpable, una película protagonizada por personas envueltas en una situación para la que no estaban preparadas y que las arrastra entre dilemas morales.

El director no trata de juzgar los comportamientos de los jóvenes, tampoco los libera de su sentimiento de culpa simplemente los presenta en el centro de la narración para desarrollar de una forma certera y sutil su psicología, sus dudas y las relaciones que se establecen entre ellos. La apuesta por el formato cuadrado en la imagen refuerza la sensación de aislamiento de cada protagonista (como eje vertebrador de los distintos ángulos de narración) potenciando además la función dramática del fuera de campo. En definitiva, una estimulante propuesta, que supera con talento el riesgo de quedar estancada en el dispositivo que plantea (Crítica de Fernando Bernal en la Revista Cinemanía)

En el coloquio el director explicó que Los Inocentes, su primer largometraje, está basado en un cortometraje de 2018, del mismo título y rodado también en formato 1:1. Dos años después los mismos actores y guionistas han desarrollado la historia de este grupo de amigos atormentados por el sentimiento de culpa. Aunque explicó que con el corto y el largo han querido hacer dos películas diferentes, que compartieran el mismo material pero que su naturaleza no fuese exactamente la misma.

A continuación, defendió la utilización del formato 1:1, porque querían estar muy encima de los personajes y este formato es perfecto para encuadrar, y les permitía aislar a cada personaje del resto. Confesó que se ha inspirado en el documental Ciutat Morta (proyectado hace unos años en el Zoco con asistencia de sus directores) y que ha querido analizar lo que en aquella película no se ve (a los verdaderos culpables). Le pareció muy interesante entender cómo había sido la noche de las personas que sabían la verdad. Cómo se habían enterado de lo que había pasado, cómo se había generado ese pacto de silencio, … Y le pareció que esa relación entre el grupo de personas que lo saben podía ser muy interesante para trabajar a nivel humano. Piensa que, aunque no hay certezas para él, los protagonistas de su película son los responsables del ataque a la policía, que en este caso se libran, y los inocentes son los detenidos (probablemente los miembros de la banda de música).

Destacó la importancia de lo que se dice en primer plano, pero también de lo que se escucha por los demás protagonistas en segundo plano y cómo se van conociendo algunos hechos de forma indirecta, por ejemplo, la infidelidad del protagonista y otras revelaciones.

Reconoció haber tenido referencias narrativas muy claras como Rashomon o The affaire, también referencias formales como El hijo de Saúl o Mummy, lo que les permitió anticipar cómo iban a funcionar sus decisiones. Y señaló que había una cosa que habían querido que fuera especial en su película y es la que la divergencia entre los puntos de vista de cada uno de los personajes nunca se situase en el centro del conflicto. Porque si esto sucedía, el conflicto les hubiera robado la película. Tuvieron siempre la idea de que todos poseen un pedacito de la verdad. Han querido ser muy democráticos en ese sentido.

La actriz Violeta Orgaz, como los demás actores, se involucraron totalmente en el proyecto y detalló que las tres actrices y los tres actores asistían al rodaje todos los días, independientemente de que grabaran o no, lo que se planteó como un ejercicio coral donde todos debían estar presentes.

El responsable de sonido Roberto Fernández, que cuenta con un Goya por su trabajo en la película El Reino, explicó al público cómo funciona el sonido en las películas y la importancia del mismo en este documental. El moderador del evento destacó que era el primer invitado de este ámbito en visitarnos en un Directores en el Zoco.  

Tanto Roberto como Violeta manifestaron estar muy emocionados por presentar su película en nuestros Cines, ya que habían venido muchas veces como espectadores, recordando Roberto las películas que había visto de niño y Violeta los coloquios a los que había asistido estos últimos años.

Guillermo Benet destacó lo mucho que les ha costado sacar adelante el documental, por ser un proyecto pequeño realizado básicamente por un grupo de amigos, y que se sienten muy orgullosos después de presentarlo en el pasado Festival de Sevilla, de obtener muy buenas críticas y de haberlo estrenado en Cines el pasado 12 de marzo. Por último agradeció a Cines Zoco el haberle dado la oportunidad de presentar su película en Majadahonda y de dialogar con los espectadores. 

En el siguiente vídeo se recogen algunas de las intervenciones del director durante el coloquio:

video: 
Tipo de Invitado: 
Director