El pasado martes, 3 de diciembre, tuvimos la fortuna de que Nata Moreno nos presentara en nuestros cines el documental Ara Malikian, una vida entre las cuerdas. Y tuvimos la suerte no solo por la calidad de su obra cinematográfica, sino porque la cinta tiene un contenido musical, biográfico y sentimental, que nadie como ella para acercarnos al polifacético violinista, su pareja en la vida real y padre de su hijo.

En el filme se aborda el recorrido musical de Malikian, desde que empezó a tocar un violín siendo un niño, hasta la actualidad. Pero no solo se cuenta eso. Hay un plano en la película de un violín viejo (103 años nada menos) que es de su abuelo y con él empieza todo. La música salvó a su abuelo del genocidio que masacró Armenia, país del que es originaria la familia del músico. El abuelo se hizo pasar por miembro de una orquesta y emigró al Líbano. En este país, Ara Malikian empezó a estudiar música, con 8 años, como una forma de sobrevivir a la guerra del Líbano, empujado por su padre y con una enorme exigencia en cuanto a ensayos con el violín.
Y, una vez más, la música volvió a salvar una vida, en este caso la del nieto. Su padre consiguió que le aceptaran en una escuela de música alemana y hacia allí partió con 15 años. Fue el comienzo de su periplo europeo y de su triunfo en los escenarios de todo el mundo.

Nata Morena es la directora escénica de los espectáculos de Ara Malikian, así como creadora y realizadora de sus videoclips y campañas. Ella concibió esta película después de recibir en su casa 25 cajas con toda la herencia documental del que fuera su suegro (y padre de Ara). Fotografías, recortes de prensa, entradas, violines, cintas en VHS y películas super-8 que recogen todo el periplo familiar y profesional de Ara Malikian desde su infancia en Beirut -durante la que fue uno más de los niños que sobrevivieron a la Guerra del Líbano (1976 a 1995)– hasta que, afincado en Madrid, se convierte en todo un fenómeno de masas, capaz de llenar por sí solo escenarios como el WiZink Center o la Plaza de Toros de las Ventas.

Pero el documental no solo recopila y ordena este metraje biográfico, sino que lo combina también con el relato testimonial de compañeros, amigos, maestros e incluso alumnos del violinista y compositor, reservando para el propio Malikian la voz principal del film, a través de una entrevista desde el salón de su casa y de una voz en off que incide (y por momentos redunda) en el mensaje del poder transformador del arte, y de la música, pese a todas las adversidades, llámense guerras, desesperación, soledad…
La película contiene varios primeros planos en los que cuando Ara Malikian, sin maquillaje, a cara descubierta, habla de su vida, se ve como su boca hace un mohín de una ternura infinita.

Lo más curioso, cómo nos contó la directora en el coloquio con nuestro público, es que a Ara le costaba imaginar que su vida pudiera aportar algo y a Nata le pareció que su recorrido era tremendo y que ella tenía la obligación de contarlo. Y señaló que cuando miras un espectáculo de Ara, él tiene una energía muy luminosa y su forma de tocar tiene una fuerza especial, que es el reflejo de toda su historia.

El público aplaudió con ganas al finalizar el coloquio y solicitó que el documental se incluyera en nuestra programación, lo que se hará desde la próxima semana. Por su parte la directora nos dejó el siguiente mensaje de agradecimiento:

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