La película “el agente topo” es candidata a los Oscar al mejor largometraje documental

Precisamente en la época en la que nos está tocando vivir se ha hablado, y mucho, sobre todo al principio de la pandemia, de las residencias de ancianos, como lugares donde el índice de mortalidad era muy alto.  Pero también se ha escrito sobre un efecto derivado del confinamiento: la soledad.

Pero, según nos cuenta la directora Maite Alberdi en su documental chileno “El agente topo”, la soledad es el mayor castigo que sufren nuestros mayores en cualquier época. Las familias depositan a los abuelos (abuelitas en su casi totalidad según el film) en una residencia que, por otra parte, parece demasiado idílica, y, prácticamente se desentienden afectivamente de ellos.

La película va de eso, aunque esté vestida con un ropaje de largometraje de espías que tiene sus momentos de gracia e invita tanto al llanto (la mayoría de las veces) como a la risa (las menos).

Para hablarnos de la obra, el pasado sábado estuvieron en nuestros cines las productoras  españolas Marisa Fernández Armenteros y María del Puy Alvarado. En la producción de la película han participado Chile – Alemania – España - Países Bajos (Holanda) y Estados Unidos.

Las dos cineastas agradecieron la ayuda española y el espaldarazo que les había supuesto el premio del público al mejor film europeo en el festival de San Sebastián, lo que, según explicaron, les abrió las puertas de América.

Es más, subrayaron que en Chile todavía no se había podido estrenar en salas, mientras que en España ayer lo hizo en varias, entre ellas las nuestras.

La idea que la directora les presentó en 2017 era que una película de espías no tenía por qué ser de ficción y de ahí la trama de un detective privado Rómulo Aitken, que recibe el encargo de una clienta que sospecha que a su madre la maltratan en la residencia en la que vive.

Rómulo necesita un topo para investigar sobre el terreno y contrata a Sergio, de 83 años y casi totalmente desconocedor de los artilugios modernos que tendrá que utilizar en su trabajo de espía.

Sin embargo, Sergio no descubre malos tratos, sino abandono y, lo repito, soledad, ya que todos los residentes echan de menos a sus parientes.

Ambas productoras aseguraron que no había actores que eran personajes reales. Incluso el de Sergio, el espía topo, que salió de un casting.

En el coloquio aseguraron que no había guión, pero que habían tenido que trabajar con 400 horas de grabación, que les llevaron dos años y medio de montaje para dar forma al documental.

Película para reflexionar sobre cómo viven los ancianos en las residencias, no tanto desde el punto material –que en el film no se cuestiona- como del afectivo.

“Si la gente que ha asistido a la proyección, al salir llama a sus mayores, nos sentiríamos profundamente satisfechas”, dijeron.

Además de los premios citados, el film ha conseguido los siguientes galardones:

2020: Premios Oscar: Nominado a mejor largometraje documental

2020: Festival de San Sebastián: Premio del Público (mejor film europeo)

2020: National Board of Review (NBR): Mejores películas extranjeras del año

2020: Premios Independent Spirit: Nominado a mejor documental

2020: Premios Goya: Nominada a mejor película iberoamericana

2020: Festival de Sundance: Sección oficial documentales internacionales

2020: Premios Forqué: Nominada a mejor película latinoamericana

Las dos productoras se mostraron muy satisfechas y agradecidas por la posibilidad de estar en los cines Zoco, proyecto que dijeron apoyar y admirar. El público se manifestó emocionado.