El pasado 30 de abril de 2026 nos visitó por segunda vez Ángeles González-Sinde para presentar su película “Después de Kim”, basada en su obra literaria homónima. La sala estaba llena y el coloquio posterior fue largo y muy interesante.

Sinopsis: Juan (Dario Grandinetti) y Gloria (Adriana Ozores), divorciados y distanciados desde hace veinte años, viajan desde Buenos Aires a España tras recibir la noticia de que su hija Kim, con la que hace tiempo perdieron el contacto, ha aparecido muerta. Allí descubren que ella ha dejado un hijo que está en paradero desconocido. Esta sorpresa les lleva a quedarse en España para encontrar a su nieto. Hacer ese camino juntos sin caer en los enfrentamientos del pasado será su desafío.
Con este planteamiento, al igual que en obras anteriores, la directora aborda cómo afrontamos las personas el shock emocional de la pérdida de un ser querido, cómo transitamos el duelo y si, fruto de ello, experimentamos una catarsis.
Como señaló Ángeles González-Sinde, a la hora de adaptar su propia novela se encontró en la difícil tesitura de tener que elegir en qué parte de la historia centrarse, decidiendose finalmente por la parte intimista frente a la trama de investigación policial. Y este es precisamente el atractivo de la película, cómo transitan los dos personajes principales, los padres de Kim, Gloria (Adriana Ozores) y Juan (Dario Grandinetti). Ella, una mujer autónoma, que ha luchado por tener una estabilidad sin ataduras afectivas, pero que a la hora de la verdad se muestra paralizada. El, un tanto pusilánime, que, sin embargo, opta por no parar hasta encontrar a su nieto, con el fin de querer saldar una cuenta con su hija. Juan será el que tire de Gloria para continuar juntos hacia adelante.

La película gustó mucho al público y, como señalaron varios espectadores, uno de los grandes aciertos de “Después de Kim” es la estupenda combinación de drama y comedia. Ese tono sarcástico entre Juan y Gloria nos hace sonreír porque, desde fuera, nos sentimos reconocidos en sus contradicciones.
Otro de los grandes personajes es Benidorm, ese lugar tan singular de vacaciones donde todo va a contracorriente de lo que están viviendo Juan y Gloria, donde en el ambiente festivo no cabe su dolor.
Una de las sorpresas de la película es la aparición de la cantante y, ocasionalmente actriz, Christina Rosenvinge, en un papel de guiri danesa que defiende con mucha naturalidad. También es la intérprete de la entrañable canción con la que concluye la cinta.
En resumen, una película que comienza con una historia desoladora pero que nos deja un poso de esperanza en esa pareja que puede plantearse la recuperación del tiempo perdido.
Texto: Javier López Otaola, miembro de la JD de Cines Zoco
Fotos y Video: Carmenchu Álvarez, vocal de la JD de Cines Zoco

Al finalizar el evento la directora nos dejó el siguiente mensaje:




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