El 30 de diciembre de 2024, en el último evento del año, proyectamos el documental «7291» del director Juanjo Castro que estuvo acompañado en el coloquio posterior por José Ángel Gómez-Chaparro y Emilio Delgado, participantes en la Comisión de Investigación de la Asamblea de Madrid) y por María Jesús Valero de la Asociación «7291, Verdad y Justicia».

Elegancia – Es lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en 7291, el documental de Juan José Castro sobre los sucesos acaecidos en las residencias de la Comunidad de Madrid en 2020. Y valentía, también, pero sobre todo elegancia, porque Juan José no juzga, ni manipula, ni hace campaña. Ni siquiera señala posibles culpables. Se limita a dar los datos, a presentar la sucesión temporal de los hechos, utilizando para ello sobreimpresiones, escritas la mayoría de las veces sobre unos vacíos pasillos de hospital, que resultan escalofriantes por eso, porque no aparece nada ni nadie en ellos. Hace un documental perfecto, cuyas dos horas de duración pasan volando gracias a su buen hacer, a la música, a su forma de contar los hechos.
Juan José divide su discurso en capítulos (los familiares, las residencias, los trabajadores, los protocolos…), y en cada capítulo aparecen las sobreimpresiones. Y los testimonios. Los testimonios son lo más impactante, por su crudeza, por su nobleza, por su enorme carga humana, y por su desfachatez, por qué no decirlo, en algún caso. Sorprenden algunos, como el del consejero intentando defender lo indefendible de los protocolos. Provocan una sonrisa de incredulidad otros, como las preguntas que realiza el político Emilio Delgado en la comisión de investigación con una aparente inocencia, que evidencia sin embargo una contundencia y un conocimiento de los hechos dignos de admiración.
Y desgarran.
Sí, los testimonios también desgarran, porque aunque Juan José mantiene la elegancia y la prudencia en todo momento, es imposible, a menos que uno sea un ente sin alma, que esta no se desgarre ante el testimonio de las trabajadoras de residencias que se dejaron una enorme parte de su vida en aquel infierno, entre lágrimas, sufrimiento y una impotencia brutal ante lo que estaba ocurriendo.
Desgarra el alma el testimonio de Mari Paz, que perdió a sus padres en una de las residencias, sin saber siquiera lo que estaba ocurriendo, en medio de la brutal desinformación e incomunicación que sufrimos todos en aquellos momentos de confinamiento. Desgarra verla llorar cuando, una vez pasado todo, le dijeron que podía haber ido a buscar a sus padres, aunque la realidad era que ni se imaginaba que pudiera recogerlos, porque en teoría nadie podía salir de sus casas.
Y desgarra todo lo relacionado con los protocolos.
Una sociedad que abandona a su suerte a sus mayores, es una sociedad enferma. Emilio Delgado definió con una metáfora perfecta el desmantelamiento que, de modo sistemático, vienen sufriendo desde hace años las residencias de la Comunidad de Madrid. Esas residencias, en manos de empresas privadas y fondos buitre, eran esas chozas de madera y barro que se lleva sin ninguna compasión la primera embestida de un tsunami. Y eso fue, ni más ni menos, lo que ocurrió cuando se presentó la pandemia. 7291 personas mayores perdieron la vida, sin más, ante la falta de recursos, de medios, y de ética.
Escandaliza, aunque esa no es la intención de Juan José, la desfachatez de los que hablan de la medicalización posterior, de los ancianos que se salvaron por tener un seguro privado, o del coste que supone una persona mayor para el sistema.
Y entristece, y mucho, que el número de familias de esos 7291 ancianos fallecidos que remueven las asambleas de investigación y exigen justicia, sea tan exiguo, tal y como reveló María Jesús Valero, que hace que la desesperanza por encontrar justicia se abata como una tiniebla en cada encuentro.

Fotos y Video: Jesús Escudero, responsable de Eventos en Cines Zoco

Sinopsis: En junio de 2020 se inicia en la Asamblea de Madrid una Comisión de Investigación sobre los fallecidos durante la primera ola de la pandemia del Covid 19 en las Residencias de mayores de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM). Según datos de la CAM, en los meses de abril y marzo de 2020 fallecieron 9470 personas que vivían en las Residencias de mayores de esta Comunidad Autónoma, de las cuales 2179 recibieron atención hospitalaria y 7291 no tuvieron derivación hospitalaria.
Al finalizar el evento el director nos dejó el siguiente mensaje:




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