Reportaje aparecido el pasado domingo 11 de agosto en la web Zoom News, sobre el estado actual de los cines y las posibles soluciones, destacando entre otras la de nuestra asociación Cines Zoco Majadahonda.

Enlace a noticia original: http://www.zoomnews.es/84924/actualidad/sociedad/como-puede-usted-salvar...

Los últimos datos oficiales del sector cinematográfico señalan que en 2012 las salas recibieron 94,1 millones de espectadores en España, cuatro millones menos que el ejercicio anterior. Cada español fue al cine sólo dos veces en un año en el que cerraron un total de 141 salas. La subida del IVA cultural del 8 al 21%, la piratería y demás opciones legales para poder disfrutar de los contenidos audiovisuales sin salir de casa, han hundido las taquillas y han convertido los cines de toda la vida en una especie en peligro de extinción.

"Las pérdidas acumuladas en los últimos años y el descenso progresivo en la venta de entradas han colocado a los cines en una situación insostenible que les ha abocado al cierre", explicaba la dirección de la cadena de Cines Renoir ante el cierre de sus salas en Zaragoza, Barcelona y Palma de Mallorca durante el último año. Sin embargo, los cinéfilos de la isla balear no han permitido dejar la ciudad sin estas reputadas salas, insostenibles para la empresa que las gestionaba, Alta Films. "La pasión y las ganas de no querer quedarnos sin el único cine que ofrecía una cartelera estable en versión original y más alejada de las películas comerciales que se proyectan en los centros comerciales nos ha llevado a crear CineCiutat", explica Javier Pachón, gerente de la asociación XarxaCinema, responsable de la creación de este cine ciudadano. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro que se inauguró el 13 de julio, dos meses después de que la taquilla de los antiguos Renoir vendiese sus últimas entradas, con el objetivo de salvar una oferta cultural que estaba a punto de perderse. Un cine de los ciudadanos y para los ciudadanos.

XarxaCinema es un 'cine ciudadano': sus socios son también sus dueños

El modelo de (no) negocio de CineCiutat se basa en una red de socios que, con un pago anual de 100 euros, adquieren una serie de derechos y pasan a ser copropietarios de sus salas, pudiendo influir directamente en la toma de decisiones. Pachón reconoce que la facilidad de acceso a los contenidos audiovisuales desde casa les ha obligado a plantear alternativas al cine tradicional. "Funcionamos con una estructura horizontal que permite a los socios meterse en una comisión y así intervenir en la programación o proponer lo que quieran que se ofrezca en este espacio", señala el gerente. La reposición de clásicos o una comisión de actividades educativas, que se basa en organizar pases simultáneos para padre se hijos, son algunas de las  últimas propuestas de los socios, a su vez "dueños del cine".

Pachón reconoce que, con el paso de las semanas, han ido aprendiendo de los errores. "Las primeras tarifas contemplaban entradas por 2 euros a pensionistas, estudiantes menores de 25 años y parados. Pronto nos dimos cuenta de que no era sostenible. De los 7 euros que vale una entrada normal, el 21% se va en el IVA, el 2% es para la SGAE y, de lo que queda, la mitad se lo lleva la distribuidora. Con los escasos dos euros que quedan hay que afrontar todos los gastos", explica Pachón. Ahora están inmersos en aprender cómo funciona el mundo de la distribución y exhibición cinematográfica y en demostrar al sector que van en serio. "Nos hemos propuesto convertir este espacio en algo más, en un espacio cultural audiovisual de la ciudad", añade.

Contra la pérdida de espectadores

De cómo reinventarse saben también mucho en Majadahonda, un municipio del noroeste de la Comunidad de Madrid. Allí, las salas de proyección del ZOCO han apostado durante más de una década por la versión original y el cine independiente. Tras su cierre, en abril de este año, y con el precedente de CineCiutat en Palma de Mallorca, se creó la plataforma Salvemos Nuestro Cine. Poco después surgió la asociaciónCines Zoco Majadahonda, dispuesta a evitar su cierre definitivo.

"La única pretensión de esta asociación sin ánimo de lucro es volver a abrir los cines y reanimar la vida cultural de la zona noroeste de Madrid", cuenta Javier Asenjo, vicepresidente de la entidad. Para lograrlo, han calculado que necesitan contar con 1.500 socios que aporten 100 euros cada uno, a cambio, entre otras cosas, podrán adquirir entradas a 4,5 euros. "Si todo va bien, en septiembre u octubre abriremos las salas", dice optimista Asenjo. "El proyecto está bastante avanzado", agrega.

Barajan acuerdos para poder ofrecer pases de madrugada y, junto a la entrada, una copa en el bar de al lado

La desaparición de los cines del ZOCO de Majadahonda se ha dejado sentir en la zona y esta asociación se ha propuesto "reavivar la zona". "Queremos que este espacio sea un elemento vivo en la vecindad e interactuar con los vecinos, que ellos mismos ofrezcan sus proyectos", comenta el vicepresidente. Pases infantiles y acuerdos con los restaurantes y bares vecinos son algunas de las novedades que ofrecerán estos cines con su apertura en su lucha contra la pérdida de espectadores. Gracias a los acuerdos con los locales vecinos, podrán ofrecer pases de madrugada con documentales de música y, junto a la entrada, una copa en el bar de al lado. "Si no puedes cruzar la montaña, tírala abajo", comenta Asenjo al respecto.

El 'apagón analógico' de los cines

Pero estos no son casos aislados. La obligada digitalización de los cines con el fin del soporte de celuloide, ha disparado la imaginación de quienes no pueden afrontar un proceso que cuesta unos 50.000 euros por sala. En Barcelona, los Cinemes Girona sólo han necesitado cuatro días para vender 3.581 abonos anuales de 30 euros. Con lo recaudado, que ha superado con creces las expectativas, han podido digitalizar una de sus dos salas. El objetivo es seguir siendo un cine independiente sin atarse a empresas que condicionen su futura programación. Dado el éxito, el grupo no descarta sacar otro abono más adelante, en esta ocasión de unos 80 euros.

Para poder hacer frente a este apagón analógico, CineCiutat ha optado por las microaportaciones online [crowdfunding], que permite que les lleguen contribuciones de todos los rincones del país como desde Toledo, Asturias o Madrid. Además, dan la opción de "apadrinar una butaca" en Yotengouncine.org. "De esta manera se sienten dueños de un cine y nosotros podemos sacarlo a delante", apunta Javier Pachón.

 

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