El 15 de diciembre de 2025 preestreno del documental “Eloy de la Iglesia, adicto al cine” con la presencia de su director Gaizka Urresti que mantuvo un interesante coloquio con el público. El director vino acompañado por Pepe Añon, director de fotografía del documental. Está fue la segunda visita del director al Zoco, después de presentar “Labordeta, un hombre sin más” (Goya al Mejor documental 2022) y no poder asistir al pase de “Aute Retrato” en el que estuvo representado por el cantante Luis Mendo.

Sinopsis: Un director de cine valiente, un «enfant terrible» en sus inicios, combativo contra la censura, buscando siempre los límites de la libertad de expresión, cronista de la parte más oscura de la transición, caerá en los infiernos de la drogadicción y durante más de una década será olvidado y en ocasiones repudiado, pero logrará salir del ostracismo para volver a hacer cine, esa adicción de la que jamás pudo desengancharse.

El documental recorre las luces y sombras de Eloy de la Iglesia reivindicando su figura más allá de los prejuicios y mostrando cómo su vida y su obra reflejan las tensiones del tardofranquismo y de la transición española.
Eloy de la Iglesia, nacido en Zarautz en 1944, se consolidó como uno de los directores más singulares del cine español durante las décadas de los setenta y ochenta. Aunque inició su carrera en los años sesenta, en plena dictadura franquista, y su última película, Los novios búlgaros, llegó en 2003, su etapa más brillante coincidió con el periodo de la transición y los primeros años de la democracia. Su cine, valiente y provocador, abordó sin tapujos realidades incómodas: la drogadicción, la delincuencia juvenil, la corrupción policial, la marginación social y la homosexualidad. Estas temáticas, inéditas en la gran pantalla española, lo convirtieron en un referente del cine comprometido y en un cronista de la España más oscura y contradictoria.
En el coloquio el director explicó la larga historia de este documental: “Oihana Olea, de Altube Films, sobrina de Pedro Olea, amiga de Eloy y productora de su última película, quiso impulsarlo tras la muerte del director. En un primer momento iba a dirigirlo Diego Galán, amigo íntimo de Eloy, pero no se consiguió financiación y, tras su fallecimiento, el proyecto quedó parado. Hace tres años entraron en el proyecto TVE, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Madrid, lo que permitió retomarlo. Oihana me lo propuso justo después del Goya por Labordeta en 2023, y acepté, aunque ha sido muy difícil financiarlo”.
Contó que la biografía de Eloy de la Iglesia le parecía muy atractiva: “Dramáticamente tiene un arco de transformación muy potente: sus inicios en el cine desde muy joven, los enfrentamientos con la censura, el éxito, su relación con el Partido Comunista, la vivencia de su homosexualidad, los vínculos con chicos menores como José Luis Manzano, el descenso a los infiernos de la heroína y su posterior recuperación. Además, su vida y su cine explican bien el contexto histórico de la España del tardofranquismo y la transición”.
Partía del prejuicio del “director toxicómano” y de un cine que le impactó y turbó en su juventud. Hacer este documental le ha colocado en un lugar incómodo porque hasta ahora siempre había retratado a gente buena a la que admiraba. La pregunta que le acompañaba era: ¿se puede reivindicar a alguien éticamente no ejemplar? Al final, lo comprendió y hasta ha llegado a quererlo.

En cuanto a la narración ha dejado que Eloy se explicara en entrevistas, aunque solía mostrarse esquivo en lo personal. Muchos testimonios recogidos eran difíciles de comprobar e incluso ofrecían versiones distintas de un mismo hecho, como su relación con Manzano. En esos casos ha preferido contraponer miradas para que fuera el público quien sacara sus conclusiones.
En algunos momentos ha optado por la autocensura y no incluir detalles morbosos que no aportan nada. Algunos colaboradores de su carrera declinaron participar. Quizá no querían recordar ciertas películas, o las agendas lo dificultan. En contraste, Pepe Sacristán volvió a demostrar su generosidad, encontrando tiempo para todos los que lo llaman.
Todos estos aspectos fueron comentados en el diálogo entre el director Gaizka Urresti y los espectadores durante un coloquio muy vivo con numerosas preguntas.
Se habló del resurgir este año en el cine del tema de las drogas, y de la heroína principalmente, en documentales como el de Eloy de la Iglesia, el de Flores para Antonio o en la película Romería de Carla Simón. Parece que pasados 40 años de todo aquello se puede afrontar ese tema con mayor distancia y objetividad.
El director dijo que espera que al público le ocurra lo que me pasó a él: “no busco que amen a Eloy de la Iglesia, sino que lo entiendan. Que vean cómo usaba el cine para rebelarse contra la opresión. Más que redescubrir su obra, me interesa reivindicar a la persona, con sus luces y sombras”.
El público se mostró muy satisfecho por todo lo que había conocido sobre este director y sobre la España de aquellos años a través de las numerosas intervenciones del documental.
La película se estrena el día de Navidad en nuestro Cine y es un documento imprescindible para cualquier amante del cine.
Texto: Jesús Escudero y Clara Quesada, miembros del equipo de Eventos de Cines Zoco
Fotos y Video: Jesús Escudero, responsable de Eventos de Cines Zoco

Al finalizar el coloquio el director nos dejó el siguiente mensaje elogiando la labor de Cines Zoco:




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